miércoles, 30 de mayo de 2012

DIECISIETE


Un par de horas después de su inesperado y desconcertante ataque de niña del Exorcista (como lo bautizaría ella misma más tarde), Admika se despertó dolorida y desorientada en medio del caos en que se había convertido su habitación.  Se llevó instintivamente la mano derecha a la cabeza para palparse un incipiente chichón seguramente producido al romper alguna de las múltiples cosas que tapizaban su habitación reducidas a pedazos, incluidas su camiseta y su ropa interior.  La poca luz que entraba por la ventana le indicó que la tarde se estaba terminando.  Recordó que, por suerte, aquella noche no tenía que trabajar, porque con el dolor que tenía por todas partes no se habría sentido con fuerzas para conducir su moto por las calles.

Vio que su ordenador parpadeaba esperando su respuesta.  Buscó con la vista el móvil y lo encontró parpadeando debajo de la silla cercana a la ventana de su cuarto indicando también que alguien la había llamado insistentemente.  Se agachó a recogerlo y leyó la pantalla: 14 llamadas perdidas de un único teléfono, el de Tatú.  Tan solo llegó a sonar una vez el tono de llamada antes de que su amigo descolgara el teléfono.
-            ¿Dónde estás? ¿Estás bien? – Le preguntó con clara preocupación
-            Me duele todo el cuerpo, pero sí, estoy bien.
-            ¡Menudo susto me has dado! No oía más que ruidos y gruñidos ¿Qué te ha pasado? ¿Qué te has metido? ¿Dónde estás?
-            Vale, vale, tranqui tío. Me duele la cabeza y no me estás ayudando a que se me pase.  A ver, he tenido una especie de ataque o yo-qué-sé, no me acuerdo de casi nada, pero he roto casi todo lo que tenía en la habitación.  Por suerte no he roto el móvil ni el ordenador, no he tomado drogas hoy y estoy en casa.  Y yo también me he asustado.
-            Voy para allá ahora mismo.
-            Va.
-            Gracias tío – pensó Admika cuando su amigo ya había colgado el teléfono.

Mientras conjeturaba sobre qué era lo que le había pasado exactamente, buscó algo de ropa y apartó con los pies algunos pedazos de su vida que le molestaban para andar normalmente por la habitación.  Ya los recogería luego.  De reojo volvió a fijarse en el ordenador que la estaba llamando con sus destellos.

-       ¿Harías eso por mí?

Recordó que justo antes del ataque estaba hablando con su amigo el paralítico. Sin sentarse ante el ordenador tecleó una respuesta rápida.

-                Tío, me ha dado un ataque –  Mientras esperaba una respuesta siguió ordenando su habitación.  Por lo menos lo que ella entendía por ordenar.

En el tiempo que se tarda en darle una patada a unos zapatos para arrinconarlos y arrastrar el pié para desplazar unas revistas medio metro, Rex envió su respuesta.

-                ¿Me tomas el pelo?
-                No tío, un ataque de verdad, me he asustado mazo
-                ¿Te estabas drogando?
-                ¡No, coño! Te digo que ha sido un ataque, si me estuviera drogando te habría dicho que me había dado un chungo – Rex agradeció la explicación
-                ¿Qué te ha pasado?
-                No lo sé.  No podía hablar, me empecé a poner supernerviosa y no podía dominar el cuerpo, los brazos y las piernas iban por su lado y creo que me caí al suelo y me arranqué la ropa, pero no me acuerdo de nada.  Además he roto todo lo que tenía en la habitación.

Rex leyó con preocupación el mensaje de Admika.  ¿Tendría epilepsia o algo así? También sería mala suerte que se pusiera enferma justo ahora que la tenía en el bote.  Quizá un tumor cerebral o una enfermedad rara.  No había tiempo que perder, no se le fuera a morir la gilipollas esta.

-                 ¿Pero ya estás bien?
-                 Si, tengo golpes por todo el cuerpo, pero bien
-                 ¿Te acuerdas de lo que estábamos hablando antes?
-                 Algo de una novia tuya ¿no? Si, de algo me acuerdo, luego lo leo otra vez
-                 Me dijiste que te pasarías a darle un recadito de mi parte
-                 ¡Ah si, si!  Luego te pediré los datos, ahora estoy muerta y están llamando a la puerta.  Seguimos hablando.  Se levantó a abrir a Tatú que nada más verla hizo algo totalmente impropio de él, la abrazó.
-                 ¡Joder tío, sí que te has asustado! Y afloja un poco que me estás asfixiando.
-                 Si, perdona – Le dijo Tatú retirándose un par de pasos para dejarla respirar.
-                 Es que fue acojonante ¿No te acuerdas de que me llamaste?
-                 Me acuerdo de haberte llamado, pero no de lo que hablamos.
-                 Bueno, tú no hablabas de nada, solo decías gilipolleces de una ardilla o algo parecido y luego gruñías.  Porque me lo has jurado pero me habría apostado la mano derecha a que estabas drogada.
-                 Pues no, ni un simple porro.  Ha sido algo muy extraño.
-                 Si quieres vamos al médico.
-                 ¿Al médico? – La cara de Admika demostraba claramente que aquella idea le parecía totalmente absurda e inaceptable.
-                 ¿Cuándo me has visto tú a mí en el médico?
-                 Tampoco te ha dado nunca un ataque.
-                 Olvídalo.  Ni de coña voy a ir.
-                 Vale, pero déjame que me quede contigo esta noche.
-                 Pero olvídate de follar que no estoy para fiestas.
-                 Lo que tú digas.

Por primera vez en su vida, un ataque de responsabilidad le dijo a Tatú que no podía dejar sola a su amiga durante las próximas horas.  Si aquello volvía a repetirse la llevaría al médico si o si.  Y pensaba quedarse toda la noche en vela si hacía falta.  Aunque en su fuero interno sabía que esta última promesa que se había hecho a sí mismo era incapaz de cumplirla.  Apenas a las once de la noche, Admika agotada y Tatú asustado, se durmieron sobre la cama deshecha y por primera vez desde que se conocían, sin tener sexo.


sábado, 26 de mayo de 2012

En la Feria del Libro de Madrid



Esta mañana he podido saludar de nuevo a Raquel en la Feria del Libro de Madrid y he intercambiado con ella un par de besos y unos libros.  Yo le he dedicado a ella el "Formerio se va de viaje" y ella me ha dedicado a mi el "Cambio príncipe por Lobo feroz".

Un encanto como siempre.

jueves, 24 de mayo de 2012

DIECISEIS

- Sinceramente, yo creo que es envenenamiento.

- Me resulta difícil de creer, Marcelo, la persona que lo cuida me parece un encanto y nadie más que ella entra en esa casa excepto yo – El doctor Navarro estaba perplejo con el avance que le estaban dando por teléfono. - ¿Estás seguro de que no hay otra posibilidad?

- Si claro, ya te lo he comentado, pero es muy poco probable. Yo apostaría por el veneno. Quizá sea algo involuntario. Un tóxico casero, ya te lo confirmaré cuando tengamos los resultados, pero yo te aconsejaría ir buscando a una interna sustituta.

Al doctor le resultaba imposible imaginarse a Evencia envenenando ni siquiera a un ratón de campo, pero su obligación era tomar todas las precauciones posibles con su paciente. Colgó el teléfono y abrió su agenda para buscar el número de HHB, la agencia dónde contrataron a Evencia. Era un tema muy delicado, sin duda. Tendría que pedir la sustituta de momento sin dar muchas explicaciones hasta que no estuviera seguro de lo que estaba pasando realmente, pasar más tiempo en la casa de Rex hasta que llegara la nueva interna y avisar a la policía en cuanto le confirmaran lo del veneno. Un tema delicado y desagradable, además Evelia le había caído siempre bien. No podía ser, tenía que ser algo accidental. Aprovecharía su estancia en la casa para indagar.

Descolgó de nuevo el auricular y marcó de nuevo.

- HHB, dígame.

- Buenos días, soy el doctor Navarro. Le llamo para pedir la sustitución de una interna.

- ¿Ha tenido algún problema con ella?

- No, no, es un problema nuestro, de logística, ehh… sin importancia

- ¿Puede darme el nombre de la interna, por favor?

- Evencia Pellitero.

- ¿Evencia?. Es muy buena mujer y buena trabajadora.

- Si, si, no tenemos queja de ella.
- Tengo que poner algo en la petición de cambio.

- Si – El doctor calló durante unos segundos mientras pensaba una excusa creible

- ¿Señor?

- Si, ponga que se lleva mal con el enfermo.

- Pero si es un encanto de mujer, nunca la he visto enfadada.

- Lo sé, yo tampoco, es culpa del paciente.

- Quizá podríamos hablar con ella. Darle otra oportunidad.

Demasiada insistencia estaba poniendo más nervioso aún al doctor.

- No, queremos un cambio

- ¿Quiere un cambio el enfermo o usted también?

- Mire, le he dicho que quiero una sustituta, ya le he dado más explicaciones de las que debería, nosotros pagamos y nosotros exigimos. Queremos una sustituta ¡ya mismo! Y haga el favor de no decirle nada a Evencia, ya se lo diremos nosotros.

- Está bien señor.

- Buenos días – y colgó el teléfono sin esperar respuesta.

Dos minutos después el teléfono sonó en casa de Rex.

- Dígame

- ¿Evencia?

- ¡Hermana!

- ¡Qué has hecho, insensata!

Evencia ni siquiera contestó, directamente se puso a llorar. No sabía lo que pasaba, pero la Hermana era una figura muy impactante para ella y su tono de voz no dejaba lugar a dudas sobre su estado de ánimo. Estaba furiosa.

- ¡Deja de llorar y dime que has hecho!

- Nada Hermana, lo que me ordenaste.

- ¡Está claro que no, te han descubierto, inútil! Haz las maletas y escóndete dónde puedas durante unos días. ¡Y deja de llorar, maldita sea!

- ¡Perdóneme Hermana! – Pero la Hermana ya no estaba al teléfono.

Llorando con toda su alma, Evencia volvió a su cuarto y preparó su vieja maleta a toda prisa, sin hacer caso a los gritos que, desde el piso de arriba, le estaba dedicando Rex.

Para el que crea que no se puede sorprender ya de nada

Vaya cosas que se leen por internet:

" Robin Sanchez aka Xavi from Pekin Express is back to gay porn (Flying Cocks) Sáb, 19 Mayo 2012, 01:00 Compartir Xavi was a contestant on Spanish reality show Pekin Express in the 2009, based on the US version of The Amazing Race. He did gay porn before the show for Kristen Bjorn and now he’s back to porn. (Thanks to Queer me know). Click to play the video: Watch more photos for free here and [...]Source : Flying CocksExplore : Reality Shows, The Amazing Race"

Si no sabéis inglés lo metéis en el Google translator, que ha mi me da la risa.

viernes, 18 de mayo de 2012

¿¿¿¿QUE ES ESTA MIERRRDA????

Mirad con lo que nos sorprende esta mañana Antena3.com:


Según nos cuentan, Mediaset ha comenzado a estudiar otras opciones y posibilidades para sustituir a Pekín Express que, siempre según ellos, no ha dado el resultado esperado.  La mierda del dinero siempre presente. Según una exclusiva de ObjetivoTV, Mediaset tiene en estos momentos sobre la mesa un nuevo formato de aventura que cumple con la mayoría de los requisitos que la cadena estaba buscando. La cadena ha puesto sus ojos en 'Expedition Impossible', un formato estrenado por el canal estadounidense ABC en el que 13 equipos de tres personas se enfrentan a extraordinarios desiertos, montañas cubiertas de nieve y grandes ríos en Marruecos. En plan MACRO-GYMKANA El nuevo formato, estrenado en televisión en verano de 2011, sigue los pasos de 'Pekín Express'. Se trata de una macro-gymkana televisada en la que sus participantes deberán superar una serie de retos hasta alcanzar la meta final, en este caso Marruecos.

http://www.antena3.com/objetivotv/actualidad/espana/mediaset-busca-nuevo-reality-fracaso-pekin-express_2012051700055.html





Los programas de aventuras están muy bien, pero si metes a 39 personas en un reality, sería más complicado de seguir que una novela de Agatha Christie.

¿Estaremos ante el fin de Pekín Express?

Mierda.

sábado, 12 de mayo de 2012

Fiestas de San Isidro

Esta semana como estamos de fiesta he desconectado el cerebro, así que no esperéis muchos capítulos, o ninguno. jajaja


domingo, 6 de mayo de 2012

No lo digo yo, lo dice Jesús Vázquez

¿Te vas con famosos a 'Pekín Express'?
De momento no, no tengo tiempo para tantos proyectos. Si se hiciera ahora no podría hacerlo porque en breve empezamos a prepararnos para 'La Voz'. Me voy a centrar en 'La Voz' y voy a trabajar allí. Sería muy difícil que pudieran contar conmigo. Si se retrasa, por supuesto que lo consideraría. Mi experiencia en 'Pekín...' fue muy dura. Es un programa durísimo para los concursantes y para el equipo. Para mí supuso un reto profesional como no me imaginaba que iba a ser. El haberlo superado y haber salido bien de la aventura me satisface. Es un programa con una calidad técnica increíble, cuidado al detalle cada plano, cada palabra, cada música... Tiene una exquisitez que pocos programas se pueden permitir. Es de lo mejorcito en lo que yo he estado. Es una delicia verlo. De hecho, cuando yo lo veía en casa se me saltaban las lágrimas.



Esto es lo que nos cuenta Jesús Vázquez en FormulaTV en una entrevista publicada hoy mismo.  ¿Qué nos dice esto?  Pues que el Pekín Express de famosos no está tan claro como pensábamos, que Jesús no estaría confirmado como presentador y que lo mismo nos quedamos sin programa este año.  Sería una pena, pero a estas alturas de año tenemos ya pocas posibilidades de que se grabe para verlo de nuevo en Septiembre.


Lo mismo se animan y están ya preparando el nuestro.


Eso si, para el que no lo sepa el Pekín Express francés ya está en marcha y se está emitiendo actualmente.



QUINCE

Admika llevaba algunos días con un extraño dolor de cabeza que no parecía mejorar ni con las medicinas que se autorecetaba, ni con las drogas habituales que le pasaba Tatú, pero la excitación que le provocaba hablar con Restituto le había hecho olvidar la incomodidad de aquella jaqueca permanente.


Aquella tarde le resultaba difícil incluso escribir en el ordenador, le costaba coordinar los pensamientos y las palabras. Decidió llamar a Tatú, la única persona a la que podía considerar algo parecido a un amigo.

- Tatú, tío, o sé qué me ocurre, pero navidad dispurrr…

- ¿Qué coño dices?

Admika se quedó en silencio aterrorizada. Le costaba hablar, le costaba vocalizar, estaba claro que le pasaba algo grave. Quería decirle a Tatú que la ayudara, que tenía miedo, que viniera a buscarla a su casa, pero no encontraba las palabras.

- Ardilla murr pasarela.

- ¿Me tomas el pelo? ¿Estás pedo o qué?

- Uhmmmm!!! – Admika emitió un sonido gutural que era lo más parecido a un grito de ayuda que pudo entonar.

- ¿Dónde estás? – Tatú se empezó a preocupar seriamente cuando oyó por el teléfono un golpe seco seguido por un verdadero alboroto que denotaba claramente que algo violento estaba pasando dónde estaba su amiga.

- ¿Estás bien, tía? ¡Dime algo!

Pero Admika no podía contestarle, su cerebro se había bloqueado y no conseguía emitir sonido alguno. No podía hablar, pero si podía sentir miedo, un miedo irracional cuando se vio a sí misma revolcándose por el suelo y arrancándose la ropa sin ningún sentido, sin ningún propósito, su cuerpo y su mente se habían desconectado y actuaban independientemente. Cada uno por su lado y alocadamente. Empezó a convulsionar exageradamente y a perder la conciencia. Hasta que quedó inconsciente y desnuda en el suelo de su habitación.



La pantalla de su ordenador parpadeaba con una pregunta de Rex esperando su respuesta.

- ¿Realmente harías eso por mí?

jueves, 3 de mayo de 2012

CATORCE

No sabía realmente Admika si estaba mosqueada o preocupada porque Restituto no le contestara a su último mensaje. No le preocupaba que se hubiera molestado por una pregunta incómoda. Realmente no le había preocupado nunca lo que pensaran los demás y mucho menos que se molestaran con lo que ella hacía o decía, así que no era eso. Le molestaba bastante que no le contestaran los mensajes en general, pero aquel tipo, no lo sabía con certeza, pero le resultaba algo indefenso. Allí encerrado en su habitación, atado a su cama y sin poder moverse. Un latazo si se pensaba bien y sin duda lo hacía muy vulnerable. Quizá sí, quizá estaba un poco preocupada. Decidió que esa noche no saldría de juerga, terminaría su turno de repartidora y volvería a casa a mirar el Facebook.


¿Y si le había pasado algo a aquel tío en su habitación? Se imaginó que se declaraba un incendio en la casa del paralítico y moría abrasado porque no podía huir. Se imaginó que entraba alguien a robar y al encontrarle allí tumbado decidía torturarle sádicamente. Se imaginó más situaciones a cual más truculenta mientras repartía pizzas por su barrio de siempre. Llegó a repartir treinta y dos y a imaginar veintiocho maneras diferentes de hacerlo pasar mal a aquel nuevo y desconocido amigo inválido, antes de volver a casa y sentarse de nuevo frente al ordenador.

- Tengo que comprarme un móvil nuevo para poderme conectar – se dijo a sí misma mientras se abría la pantalla azul de la red social.

Un sentimiento de alivio la emocionó al ver que tenía un mensaje nuevo. Era escueto, un simple “Hola”, pero suficiente para confirmar que nadie había entrado en la habitación de Restituto con una sierra mecánica.

- Hola tío, ¿dónde te habías metido?... Bueno, es una frase hecha. Quiero decir que por qué no me habías contestado antes.

- Estaba muerto.

- Jajaja, nunca he visto a nadie con mejor humor negro que tú.

- Lo digo en serio. Estaba muerto, pero me han recuperado. No es la primera vez que me pasa ¿sabes?

- ¡No jodas! ¿En serio?

- En serio.

- ¿Y cómo es? ¿Es como dicen en las películas, con un túnel, una luz y todo eso?

- Escucha, no tengo tiempo de contarte esas cosas. Hoy no, no me encuentro bien después de morirme.

- Entiendo.

- ¿Te acuerdas lo último que me preguntaste sobre por qué me quedé paralítico?

- Sí, claro. No me contestaste.

- Bien, ahora quiero contártelo.

- Perfecto, soy toda tuya.

- Eso quisiera yo.

- ¡Muy bien, un chiste! Parece que vas estando más animado.

- Sí. Te cuento. Yo tenía una novia cuando vivía en Moratalaz, nos iba bien, nos queríamos y todo eso hasta que un día algo cambió. No sé por qué ocurrió, nunca llegué a saberlo, pero ella empezó a vestir de otra manera, más provocativa, empezó a maquillarse demasiado, para gustar a otros hombres yo creo, o a uno en concreto temía yo.

- ¡Qué zorra!

- El caso es que empecé a sospechar que se veía con alguien en particular.

Intenté hablar con ella, pero no conseguí sacarle nada. Ella me juraba una y otra vez que no, pero yo sabía que me ocultaba algo, así que decidí seguirla una noche que me dijo que iba a salir con unas amigas. La seguí en coche hasta un local donde entró sola. Esperé y esperé hasta que, como me temía, la vi salir agarrada a un tío. Intenté no ser descubierto, quería ver dónde iban y decirle a ella que la había visto y que lo dejábamos. Estaba destrozado.

Admika no se perdía una coma.

- Entramos en una zona oscura, en un polígono industrial de las afueras. Allí era fácil descubrirme. Entonces todo se precipitó, se dieron cuenta de que les seguía y me embistieron con su coche.

- ¡Joder, qué cabrones!

- Estuve cinco horas bajo el coche hasta que alguien llamó a la policía. El resto más o menos ya lo conoces.

Admika tardó casi un minuto en volver a poner sus manos sobre el teclado. Su origen pandillero la dominaba. Sus instintos tribales, la ley de la jungla, de la calle. Y justo como Rex quería, le dio lo que él necesitaba. Un arma.

- Me gustaría darle recuerdos de tu parte. ¿Te gustaría?

- Claro que me gustaría pececito. – Rex, a pesar de que se encontraba realmente mal aquella tarde, sonrió.