viernes, 24 de junio de 2011

Campeonato de España de Béisbol 2011 categoría cadete

Aquí es dónde me voy el jueves, a disfrutar un rato viendo a los chavales jugar su deporte favorito. Espero que los nuestros hagan un buen papel.

lunes, 20 de junio de 2011

Parece que se escapó el millón

Aunque pueda parecer lo contrario, para gente que "solo" ve la tele, participar en un concurso de televisión no es fácil y mucho menos si el concurso en cuestión tiene éxito.

Primero tienes que conseguir que tu llamada o tu inscripción por internet sea elegida (bajo algún criterio desconocido) entre las miles de peticiones que se reciben.  Luego tienes que hacer un casting en el que, normalmente, no tienes que demostrar nada, solo estar allí y gustarle al redactor de turno.  Y aún así, pasando ese filtro, tienes que esperar a gustar también a otro grupo de redactores a los que no verás nunca y que verán tus pruebas de cámara y decidirán si participas o no.

Después de todo esto tendrás que enfrentarte a las cámaras de verdad e intentar ganar algo de pasta, pero si has llegado hasta ahí te puedes considerar un afortunado.

Parece que, a pesar del buen casting que hicimos mi hermano y yo, no hemos sido seleccionados para participar en "Atrapa un millón" de Antena3.  Nunca conseguiré entender los criterios para este tipo de decisiiones, está claro que se debe tratar simplemente de que le gustes o no a las personas que ven tus pruebas de cámara, pero también está claro que tienen critérios diferentes a los de los demás mortales.  El caso es que me quedaré sin el millón y tendré que buscar otro objetivo.  Me han ofrecido ese nuevo de "¡Ahora caigo!", pero tengo que estudiarlo porque no me acaba de convencer.




martes, 14 de junio de 2011

Fluorescentes

En un Blog que sigo desde hace tiempo llamado CPI (Curioso pero inutil), del que creo que ya os he hablado alguna vez, suelo leer la explicación científica a cosas curiosas del dia a dia.  Aquí os copio un artículo sobre una "Leyenda urbana casera" que habréis oido mil veces incluso en revistas de consumidores y, en general, se toma ya como una verdad absoluta.  Se trata de lo siguiente:

"Si hay que ausentarse de una habitación en la que hay encendido una fluorescente, durante un período de tiempo inferior a 15 ó 20 minutos, no será conveniente apagarla. Esto es así porque éstas lámparas tienen un mayor consumo durante el encendido que el gasto de energía que supone mantenerlas sin apagar en espacios de tiempo cortos."


Y aquí tenéis el análisis científico de este hecho:
“El fluorescente gasta lo mismo durante el encendido que al funcionar durante varios minutos”. FALSO

El consumo de un fluorescente, en efecto, es superior durante el encendido que durante el uso normal. Es, como mucho, unas cinco veces superior. O sea, que si tenemos un fluorescente de 15W, durante el encendido podremos gastar unos 75W. Pero la pregunta importante es ¿Cuánto tiempo dura el encendido? ¿Un segundo? ¿Dos segundos? Pues entonces, encender un fluorescente cuesta lo mismo, en términos de energía, que tenerlo encendido 10 segundos. O sea, que si uno se va de la habitación durante menos de 10 segundos, debe dejarlo encendido. Pero si va a estar fuera más de 10 segundos, hay que apagarlo. En el caso de las bombillas fluorescentes, éstas son aún más eficientes que los tubos largos, por lo que este tiempo se reduce aún más (1-2 segundos como máximo en vez de 10, pues las bombillas de bajo consumo se encienden muy rápidamente). Eso en cuanto a consumo energético. La leyenda urbana es flagrante aquí."

Espero que os haya interesado y os quite el cargo de conciencia cuando os vais de la cocina.

Saludos Pekineros,

jueves, 9 de junio de 2011

La bolsa de Formerio

Al estilo del Cementerio de los libros olvidados que creó Carlos Ruíz Zafón en La sombra del viento, uno se acaba viendo inmerso en las novelas que ha escrito.  Si ya muchos de los episodios que cuento han sido vividos por mí mismo, resulta que una vez escrita la novela algunos personajes u objetos aparecen en mi vida sin darme yo cuenta.

A raíz de la primera novela tuve la suerte de conocer a Raquel y a Eva Sanz, personajes importantes de la misma, y ahora resulta que ayer, una amiga y lectora asidua del blog, me hizo llegar algo que al recibirlo no pude evitar lanzar una carcajada.  Seguro que los que han leído la novela se van a reír igual que yo.


¡¡ LA BOLSA DE FORMERIO !!

¡¡ Gracias Belén, eres un encanto !!

martes, 7 de junio de 2011

La rotonda, esa gran desconocida.

Vale, ya sé que no es un tema muy de Pekín Express que digamos, pero llevo mucho tiempo queriendo escribir sobre este tema que me sorprende tanto que son las rotondas.

Vengo observando ultimamente como aumentan los conductores que, cuando entran en una rotonda (grande o pequeña) ponen el intermitente derecho durante todo su trayecto giratorio, independientemente de que salgan por la primera, segunda, tercera o cuarta salida.  Parece que estos conductores desconocen el motivo para el cual hay que usar del intermitente.  El intermitente (esa luz parpadeante que se enciende en los coches cuando accionas una palanca que hay en el lado izquierdo del volante de tu coche), en todos los casos, sirve para avisar a otros conductores, los que van detrás tuyo y los que están en otra vias tambien, de la maniobra que vas a hacer.  Estos conductores de los que hablo y que espero que lean esta entrada, suponen que están avisando a los demás conductores de que van a salir de la rotonda.  Pues bien, esto es evidente.  Nadie vive en las rotondas, todo el mundo entra y sale por alguna de las calles y SIEMPRE sales por la derecha, con lo que llevar el intermitente SIEMPRE puesto no aclara nada a nadie.


Aclaremos las cosas para intentar hacer un bien público.  Supongamos que entramos en una rotonda que tiene 4 calles que llegan a ella. La 1 (por la que llegamos nosotros), la 2 (la primera que encontramos a la derecha), la 3 (la de enfrente nuestro) y la 4 (la que tenemos a nuestra izquierda).

CASO 1: Entramos por la calle 1 y queremos salir por la calle 2.  Siempre cediendo el paso a los que están DENTRO de la rotonda, pondremos el intermitente a la DERECHA, porque vamos a girar a la DERECHA.  Facil.

CASO 2: Entramos por la calle 1 y queremos salir por la calle 3.  Siempre cediendo el paso a los que están DENTRO de la rotonda, una vez revasada la calle 2 ponemos el intermitente a la DERECHA.  No antes, porque el de detrás nuestro podría pensar que vamos a salir por la calle 2.  Y debemos poner el intermitente para avisar a los que ENTRAN en la rotonda por la calle 3 de que nosotros vamos a SALIR y que no hace falta que nos cedan el paso.

CASO 3: ntramos por la calle 1 y queremos salir por la calle 4.  Siempre cediendo el paso a los que están DENTRO de la rotonda, ponemos el intermitente a la IZQUIERDA que es para dónde giramos el volante para hacer la rotonda.  Así avisamos a los conductores de las calles 2 y 3 de que NO ENTREN a la rotonda porque nosotros vamos a pasar.  Una vez superada la calle 3 podemos poner el intermitente a la derecha para indicar que vamos a SALIR de la rotonda.

POR SUPUESTO, pon siempre los intermitentes.  El coche no gasta más, no hace feo y aunque se funda la bombilla cambiarla es muy barato.

Creo que no es muy dificil, se trata de agilizar el tráfico señalando correctamente lo que vamos a hacer y no esperar a que los demás adivinen qué coño es lo que queremos decir.  En la imagen animada se puede ver claramente los casos prácticos de los que hablamos.

AYUDA UN POQUITO QUE ES GRATIS.