miércoles, 4 de mayo de 2011

Formerio se va de viaje - TREINTA Y DOS

    Hacía un día precioso de primavera. El sol calentaba ya lo suficiente como para que tuviera que abrir la ventanilla del coche mientras que estaba esperando.

    No me había costado mucho encontrar información sobre mi anterior vida. Había sido portada de muchos periódicos. “Mario Duque desaparecido durante un vuelo de avioneta”. “No se encuentran los restos de Mario Duque”. “La familia le da por muerto”, etc. Parecía que era un tipo de éxito y que era realmente rico. Ahora quería ver con mis propios ojos cómo y dónde vivía.

    Me seguía resultando sorprendente cómo podía estar allí delante de la que se suponía que era mi casa y no acordarme absolutamente de nada. Nada me resultaba familiar. Ni la casa, ni la calle dónde me encontraba aparcado en ese momento, hubiera jurado que yo no había estado allí nunca.


    Una bellísima mujer pelirroja salió de aquella preciosa casa, con aquel jardín precioso con dos niños pequeños, también preciosos. A ella creí reconocerla de lo que había visto en los periódicos. Aquella debía ser mi familia. Ningún recuerdo, ninguna emoción. Ni siquiera al ver a los niños. Me dio realmente pena no recordarlos, pero sabía que, cuando arrancara el coche y me fuera de allí, no tendría ningún sentimiento de abandono y, por lo que sabía ahora, ya les había hecho sufrir bastante. Aquel era mi pasado, pero era totalmente ajeno a mí. No tenía ninguna sensación de pertenencia a aquel mundo. Mi mundo estaba ahora muy lejos de allí, en Singapur o en India, y pensaba ir a recuperarlo.

    Tenía que hacer dos llamadas.

- ¿Formerio?
- ¡Hola Raúl! ¡Te has acordado de mi nombre!
- Si, jajaja la primera vez, ¿qué tal tu hermano?
- Está mejor, me echaba de menos
- Yo también chaval. Escucha, voy a ganar mucho dinero con nuestra historia y voy a mandarte una parte a tí para que puedas cuidar a tu hermano mejor
- Me vendrá bien, ¡gracias! ¿Qué vas a hacer tú?
- Me voy a buscar a Umay
- ¡Vaya novia más guapa que tienes!, ¡que tengas suerte!
- Gracias amigo, te llamaré

    Busqué el segundo número.

- Buenos días. ¿Eres Guillermo Prudencio de El País?
- Si, soy yo. ¿Quién eres?
- Tengo una excelente historia para ti. Soy Mario Duque.

FIN

2 comentarios:

  1. Oooohhh, qué corto se ha hecho !!
    Felicidades, Joseman, la novela engancha de principio a fin. Ya tengo ganas de tenerla en papel.

    Por cierto...el spin-off de Formi para cuándo?? el domingo el primer capítulo?? jajaja.
    Besos

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  2. Gracias Belén, jajaja

    Por cierto, no he recibido el mail que me dijiste.


    PD: Luego te contará Elena mi última chaladura. No tengo remedio. ;-D

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