domingo, 6 de marzo de 2011

Formerio se va de viajer - QUINCE

    ¡Mario, Mario!. Me desperté sobresaltado. Mi sueño se había tornado en pesadilla y Umay, con la cara desencajada, me repetía una y otra vez ese nombre. ¡Mario, Mario!.

    Tardé un rato en despertarme del todo y al darme la vuelta vi que la cama de Formi estaba vacía. Me pareció escuchar un ruido sordo y constante que parecía salir del cuarto de baño. Agucé un poco el oído y, para mi sorpresa, me dí cuenta de que se estaba duchando. Decidí hacer yo lo mismo en cuanto terminara él.

- ¿Has tenido pesadillas hoy? – Me preguntó mientras se secaba el pelo.
- Si, ¿Por qué lo dices?
- Me has despertado gritando y llorando varias veces. ¿Me lo vas a contar?
- Luego, ahora quiero arreglarme y bajar a desayunar.
- Vale, yo me voy bajando, te espero en el comedor.

    Desayunamos ligerito, que la cosa no estaba para fiestas, antes de enfrentarnos a la ciudad del Ganges, el río sagrado más famoso de India, por lo menos para los occidentales. Como era habitual, un indio vestido de gala nos abrió la puerta de la calle para dejarnos salir a nosotros o para que entrara el denso aire recalentado del exterior, ambos nos cruzamos en el quicio de la puerta y el aire nos acompañó el resto de la jornada.

    Aunque Om no se alojaba nunca con nosotros y probablemente se alojaba en algún tugurio barato, siempre tenía un aspecto impecable tanto de ropa limpia como bien peinado y arreglado. Bajáramos a la hora que bajáramos, Om siempre estaba allí, al lado de su coche, dispuesto a llevarnos a cualquier sitio.

- ¿Tienes algo Om?- Le dije nada más verle.
- Tengo un coche para llevarles a dónde quieran.
- Me refiero a si sabes dónde vive Umay Fadilah.
- Si, en el barrio rico de Varanasi.
- Ya me lo imaginaba. ¿Puedes llevarnos allí?.

Om nos abrió la puerta sonriente y nos invitó a entrar en el coche.

- Mucha suerte en Varanasi para hoy. – Nos comentó Om.
- ¿Hay alguna fiesta?.
- No, anoche llovió mucho y ha limpiar las calles. Todo es limpio y no huele mal. Varanasi huele siempre mal, hoy no. Para nosotros es normal, pero españoles no soportan esto. Tú no soportas tampoco.
- Es un alivio.
- ¿Qué dice Om? – Me preguntó Formi que no entendía practicamente nada de lo que decía el chofer.
- Que hoy huele bien en Varanasi.
- Si, es que me he duchado esta mañana y he gastado dos pastillas de jabón. Me he lavado hasta el pelo.

    Disfruté inspirando profundamente el aire acondicionado del interior del coche que, por primera vez desde que aterrizamos en India, olía bien. Dudaba mucho que lo que estaba viendo por la ventanilla entrara en la misma calificación olfativa. Varanasi parecía abandonado por los dioses. Las calles embarradas, los innumerables baches estaban llenos de agua sucia, cientos de puestos ambulantes, decenas de vacas alimentándose de la basura que dejaban en el suelo los mismos puestos ambulantes o la que se amontonaba en las puertas de las casas, destartaladas todas ellas. Resultaba difícil distinguir las aceras de la calzada. Las pancartas publicitarias escritas en indi, casi ocultaban el cielo colgadas de un lado a otro de las calles. Una multitud variopinta de hombres, vestidos a juego con el color decrépito que inundaba todo, compartía con las vacas las aceras. Y entre esa uniformidad marrón que parecía invadir todo, las mujeres, con sus impecables saris de brillantes colores y los santones con sus ropajes y sus adornos ceremoniales, daban la nota de color y de vida al bullicio de la ciudad. Como decía Mark Twain “Benarés es más antigua que la Historia, más antigua que las tradiciones, más vieja incluso que las leyendas, y parece el doble de antigua que todas juntas”.


    Muy lentamente nos abrimos paso por el barrio
comercial de la ciudad hasta que conseguimos salir a alguna avenida más despejada, con lo que pudimos avanzar algo más rápido que los rickshaw, esa especie de antiguo motocarro o bicicarro que, a modo de taxi, constituye uno de los medios de vida más importantes para los que han emigrado del campo a la ciudad. Nos contó Om que se calcula que hay unos ocho millones de rickshaw en India y que se está intentando modernizarlos para reducir la tremenda contaminación que producen los que van a motor de gasolina.

    El paisaje urbano cambió rápidamente en el momento en que entramos en lo que Om denominaba el barrio rico. Grandes casas, casi palacios, grandes jardines con mucha vegetación y mucha policía y seguridad privada. Estaba claro que estábamos en la zona noble.

    Om aparcó en frente de un precioso jardín que hacía de antesala de una preciosa mansión, visible a lo lejos.

- Esta es la casa.
- ¡Fantástica! – Algo nervioso, me bajé del coche y me dirigí a los guardias que custodiaban la entrada.

    A los cinco minutos estaba de vuelta.

- Me han dicho que no está.
- Hoy no, mañana está.
- ¿Lo sabías?
- Si.
- ¿Por qué no me has dicho nada?
- Tú no preguntar. Sólo preguntar por casa.

    Estaba claro que a Om había que preguntarle todo y muy clarito. No iba a gastar ni un segundo en contarme algo que no le hubiera preguntado. Frustrante.

- ¿Tu amiga no está? – El pobre Formi no se enteraba de nada.
- No, hoy no, mañana.
- ¿Vamos a hacer turismo entonces?
- Creo que no nos queda más remedio.
- En Vinaroz hay playa ¿no?.
- En Vinaroz si, pero aquí no. Om, por favor, llévanos a ver la ciudad.
- Ok.

    Otro día más de incertidumbre, pero también una buena excusa para visitar la antigua Benarés. Ni Formi ni yo estábamos preparados para lo que íbamos a ver.

8 comentarios:

  1. Aaahhhh...hasta el miércoles con la incertidumbre, nooooooo!!! :-)

    Qué verán en Benarés ???...se encontrarán con Umay???...cómo reaccionará ésta??...ays...qué poca paciencia tengo !!

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  2. Tranquila Belén, contrólate. Repite conmigo:

    Ooooommmmmmm!!! jajajaja

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  3. Oooooommmmmmmm.....ya es casi martes....ooooooommmmm....:-)

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  4. Formerio en la ducha, por finn.
    Yo creo que va a tener celos de ella...

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  5. Se cuentan las horas para el siguiente capítulo. Joseman librorojo no está y pienso lo mismo sobre él, vamos que podría estar en África ya o casi ya. No hace falta que contestes, poque no quiero perjudicarle, solo faltaba, pero es lo que creo.

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  6. Joseman , no te hagas el despistado todo el mundo sabe que Libro Rojo dejo su blog justo cuando empezaron a llamar a las parejas, y nos alegramos por el , aunque vaya a estrenarse en el Pekin express mas inseguro , duro y peligroso de los que se hayan hecho hasta la fecha.

    Saludos

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  7. Casi miércoles....oooommmmmmmmmm...jajaja

    Pues si Libro Rojo ha ido, espero que se acuerde de nosotros y nos mande un saludo, nooo???
    Yo no acabo de ver que sea en Africa. Me temo que sea más "paisajístico" que contactos con los habitantes, que era una de las cosas que más me gusta de Pekin Express.

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  8. Pues no tengo yo noticias de eso, pero si es así enhorabuena por él, pero que sepa que le odio y que le daré duro desde estas líneas.

    De todas formas yo creo que me lo habría dicho.

    Libro Rojo, ¡Manifiestate!

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