miércoles, 23 de febrero de 2011

Formerio se va de viaje - DOCE

    Levanté a Formi del suelo dónde había caído por el ímpetu de su ataque y le sacudí, inútilmente, sus mugrientos pantalones. Tenía en la cara una expresión mezcla de orgullo y excitación impropia de él, pero no presentaba ni un rasguño y podría decir que se le veía contento, como quién ha cumplido una tarea pendiente. Una muchedumbre se había congregado a nuestro alrededor para solo mirar, lo que me hacía sentir que estaba metido en un pozo humano. En medio del barullo vi marcharse a Charlie, supuse que junto a nuestro chofer, pero instantes después vi a Om abriéndose paso entre la gente para rescatarnos del gentío, lo que no era tarea fácil. A trompicones nos sacó de allí y nos llevó hasta el coche, Charlie no estaba esperándonos, aún así, nos refugiamos en el vehículo y nos largamos de allí.

    - ¿Charlie se ha perdido? – Me preguntó Formi.
    - Señor Charlie ha cogido otro coche – Contestó Om.
    - Se habrá asustado y habrá vuelto al hotel, yo también me habría ido antes si hubiera podido.

    Instintivamente eché la vista atrás, un poco para ver la evolución del gentío que habíamos congregado y un poco porque ya estaba en estado de alerta. Entre una nube de polvo, vi como la gente se dispersaba rápidamente, en cuanto se percataron de que allí no había nada que cotillear. Mientras miraba hacia atrás, vi como otro vehículo se incorporaba a la calle justo detrás nuestro y creí ver al volante a uno de nuestros agresores. Intenté asegurarme antes de entrar en pánico, pero el polvo que levantaba nuestro coche y la mugre del cristal del otro coche, me hacían difícil ver bien al conductor, así es que busqué a los otros ocupantes para intentar cerciorarme. El copiloto era un tipo grande, que no era indio sino blanco. Un reflejo en la guarrería me impedía verle la cara. Había otros dos tipos detrás, pero tampoco conseguía verles con claridad. Om giró a la derecha en la siguiente avenida y el reflejo desapareció en un momento.

    - ¡Es Charlie!

    Formi se volvió también a mirar al otro coche.

    - ¡Gordo cabrón! – Me sorprendió con la claridad que le insultó.
    - ¿Qué hace con esa gentuza? ¡Nos están siguiendo!.

    Om no nos entendía, pero se dio cuenta de que algo malo pasaba y empezó a mirar también para atrás, con los consiguientes bandazos en mitad de la avenida. Varias motos consiguieron esquivarnos con facilidad, pero un autobús que venía por nuestra derecha se estrelló contra una farola.

    - ¡Om, mira lo que estás haciendo! – Volvió a mirar al frente, pero no conseguía concentrarse en la conducción. Estuvo a punto de atropellar, al dar otro bandazo, a varios niños que esperaban en la acera.
    - ¡Nos están siguiendo, Om! Acelera, pero no nos mates. ¡Piérdelos!.



    Consiguió esquivar un par de vacas con una maniobra imposible, pero inesperada para nuestros perseguidores, lo que por suerte para nosotros y desgracia de las vacas, chocaron con los dos mamíferos y nos permitieron alejarnos.

    - ¡Tenemos que irnos de Agra ahora mismo!
    - Hay que volver al hotel a recoger mi bolsa – Me recordó Formi.
    - No está lejos. Pero ¿crees que llegaremos a nuestra habitación antes que lleguen ellos al hotel?
    - El coche está “out” no nos pueden seguir ahora – Om los había visto por el retrovisor y nos dio los ánimos suficientes para volver a por el equipaje y largarnos rápidamente de allí.
    - Escucha Formi, cuando entremos al hotel quédate tú pagando, - Le dije pasándole un fajo de billetes - no vaya a ser que nos persiga también la policía por irnos sin pagar. Mientras yo subiré corriendo a por el equipaje.
    - No se te olvide mi bolsa.
    - Creo que tu bolsa no se me va a olvidar en la vida, no te preocupes.

    Seguramente por el ataque de adrenalina que me aclaró la mente, conseguí llegar sin ayuda a la habitación y recogí mi maleta con prisa y la de Formi con asco. Un momento después entramos en el coche que nos esperaba en marcha en la misma puerta del hotel.

    - ¡Arranca Pekín Express! – Le dije a Om que, por supuesto, no entendió la excitación que me producía decir esas palabras.

1 comentario:

  1. Esto se pone interesante !!!

    Y la pareja de desconocidos, Raúl y Formerio, cada día me gusta más !!! (Mucho más que María y Fernando, dónde va a parar, jajaja)

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