domingo, 23 de enero de 2011

Formerio se va de viaje - TRES

    La mañana en que me levanté para ir al aeropuerto, fue una de las más emocionantes de mi vida que pudiera recordar. Había dejado las maletas hechas la noche anterior a falta solo de guardar mis cosas de aseo, con lo que no podía tardar mucho en estar preparado. Aún así y contando con que el vuelo salía a las 9:30, que había que estar dos horas antes para facturar las maletas y que, como era inexperto en estas tareas, quería llegar con tiempo por si me perdía, decidí salir de mi casa a las cinco de la mañana para no pillar atasco. A las cinco y media ya estaba allí, en la T4.


    Después de superar los momentos de pánico iniciales producidos por la enormidad de aquellas instalaciones, decidí ocupar las dos horas siguientes en descifrar los carteles indicativos, plagados de simbología internacional, y encontrar el mostrador de mi aerolínea. Realmente no los encontré yo solo, sino que me acerqué a varias personas para que me ayudaran. Primero me acerqué a uno que parecía muy interesado en la información de los paneles y que parecía no hacerme ni puto caso por más que le preguntara. Al poco me dí cuenta de que no era un problema de indiferencia, sino de que era completamente sordo, con lo que me tocó cambiar de objetivo.

    Mi segundo intento fue mejor. O eso creía yo al principio. Aunque a cierta distancia aquel tipo parecía bastante espabilado, nada más comenzar la conversación pensé que no siempre el aspecto físico se adecua al nivel intelectual, aunque según iba fijándome en el aspecto de aquel tipo, pensé que lo que tenía que hacer era graduarme la vista. Mediana estatura, poco pelo, canoso y rapado al uno, gruesas gafas de pasta modelo años setenta apoyadas sobre una generosa nariz y una expresión permanente en la cara de “no-sé-lo-que-me-está-usted-diciendo”. Quizás unos treinta años físicos, pero en seguida me dí cuenta de que no llegaba a los catorce de edad mental.

    Después de dedicarme varios “Uh?” como respuesta a mis preguntas, pareció darse cuenta de que no me sabía explicar el trayecto laberíntico por el que tenía que ir, así que me indicó con gestos que le siguiera. Yo, que me había cargado de espíritu aventurero, me decidí a seguirle y, efectivamente, me llevó a la cola que llevaba al mostrador de facturación para India. Para mi horror, el tipo se quedó detrás mío en la cola y comenzó a darme charla. Me empecé a imaginar un viaje de 12 horas en un cubículo hermético a decenas de kilómetros de altura y con aquel tipo sentado a mi lado y me empezaron a brotar unos sudores fríos, a pesar de que la temperatura ambiente era más bien baja en el aeropuerto.

- ¿Y tú adónde vas? – Me preguntó aquel elemento.
- A Calatayud, no te jode – pensé – A India, claro, esta es la cola de facturación para India.
- Yo también – me lo estaba temiendo.
- ¿Mucho tiempo? – Le pregunté todo lo amablemente que pude. Menos mal que yo no tenía nada cerrado y podía improvisar, con lo que en ese momento elegí, sin dudarlo, el hotel al que iba a ir. Uno distinto al que fuera aquel tío.
- Aún no lo sé, no tengo billete de vuelta – Dios nos pille confesados.

    La siguiente pregunta la hice casi temblando de miedo o de frío.

- ¿Y a qué hotel vas?
- Aún no lo tengo reservado. Me llamo Formerio – y me extendió su mano huesuda y pálida para presentarse.


    Resulta que el aeropuerto estaba lleno de tías buenas, de gente con viajes organizados que llevaban sus hoteles preparaditos y todo, y me tiene que tocar a mí el Fornicio este como compañero de viaje y queriendo hacerse amiguito mío. Metí la mano en mi bolsillo de la chaqueta para tocar el sobre que me había llevado hasta allí y recordar que yo iba allí para investigar sobre aquella carta misteriosa, no para hacer amigos. Ni se me había planteado la idea de conocer a nadie y mucho menos a alguien que se llamara Forminto o algo similar. ¿Cómo se puede uno llamar así?. Vale que no te llames Kevin Costner de Jesús, pero Formulio es demasiado.

    Le dí la mano yo también. Estaba frío el cabrón. Aún más que yo.

- Raúl – Me presenté.
- Me voy a la India para irme de viaje – Claro – pero he dejado a mi hermano en casa porque está un poco mal. - ¿Peor que tú? – La otra vez que le dejé solo, casi quemó la casa, pero esta vez estoy más tranquilo porque se toma las pastillas y va el supervisor a vigilarle – Los ojos ya se me habían abierto de par en par, y estaba haciendo esfuerzos para no abrir también la boca.
- Yo, el viaje, me lo pago con mi pensión porque no trabajo. Desde el accidente no puedo trabajar y eso que yo me quedé casi bien, pero mis padres se mataron y mi hermano se quedó fatal. – Pues cómo estará el hermano.

Me estaba imaginando como iban a ser la próximas doce o catorce horas de mi vida, mientras Fornido me explicaba cómo había hecho la maleta, y yo seguía tocando el sobre con la punta de mis dedos para no perder el norte. Estaba casi seguro de que Fornido era el nieto tonto de la vieja de la cola de la comisaría.

14 comentarios:

  1. Uhmmm...nuevo personaje por lo que se ve determinante...y a punto de empezar la aventura en India...me gusta, me gusta.

    Dos preguntas, JOSEMAN:
    1. ¿No se te habrá ocurrido publicar sólo los domingos y dejarnos el resto de la semana con la intriga...verdad??
    2. Y no menos importante...¿De dónde **** has sacado el nombre de Formerio????? :)

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  2. Jajajaja,

    1.- Si lo he pensado lo de los domingos, pero creo que sería demasiado tiempo esperando, asi que intentaré publicar dos veces por semana.

    2.- Y REALMENTE conozco a un tipo que se llama asi!!!.

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  3. No he podido evitarlo.. mi imaginación ya le he puesto cara a Raúl y al Fornicio ese...

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  4. Realmente interesante. Me gusta.

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  5. No sabéis cuanto me gusta que os guste. ;-D

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  6. supercali:
    me sigue gustando jeje
    yo tengo otra pregunta, aunque las preguntas que te ha hecho Belén las tenía en la mente
    - ¿has estado alguna vez en la india?
    Yo creo que a Formerio lo cogían como concursante de PE jiji

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  7. Si, hace un par de veranos. Por eso lo que cuente de allí, será de primera mano. Formerio es un personaje sorpresa, incluso para mí.

    Me encanta,

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  8. Anda, pon un trocito mas...es que estoy la mar de intrigada.

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  9. Miércoles y Domingo son los dias de publicación, que sino leeis vosotros más rápido de lo que yo escribo. jajaja

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  10. Ésa, precisamente era la pregunta que me daba vueltas en la cabeza( ya por fin dejé de pensar en la llamada de teléfono).
    Tienes muy avanzada la novela ó vas medio improvisando?
    Un saludo.
    T.

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  11. José Ma, me gusta el comienzo de la novela felicitaciones. Esperaré hasta el miércoles.
    Saludos,
    Chiquita_bol

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  12. Me alegro de que os guste. Y T. no se llama improvisar, se llama crear. ;-DDDD

    En serio, la novela no está escrita, voy 2 o 3 capítulos por delante de lo que leéis vosotros.

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  13. touché.
    un saludo.
    T.

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  14. Jajaja el pobre Raúl está amargado, primero la vieja y ahora el Formerio... Creo que cuando consiga llegar a la Índia le da un chungo jaja. Muy interesante la novela. Espero el siguiente capítulo ;) Saludos!

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